A medida que los Tesla Model 3 se han ido entregando, algunos clientes, viandantes y curiosos varios se han dado cuenta de que estas berlinas eléctricas tenían un curioso efecto de pintura sobre sus techos cuando en principio no estaban equipados con ello. Algo así como una oxidación prematura y muy llamativa.

Este misterio ha inundado la red durante semanas con gente extrañada preguntándose si sería algún tipo de equipamiento opcional místico, pero la realidad es que tiene una solución bastante sencilla y no es más que un efecto óptico producido bajo ciertas condiciones muy concretas.

La culpa la tiene la condensación

Los Tesla Model 3 y los Tesla Model X, a diferencia de los Model S, están equipados con un techo de cristal muy especial. Este primer dato nos sirve para rebatir lo que algunos poco avezados postularon en un primer momento: que los Tesla Model 3 tenían una facilidad inusitada para oxidarse.

Los dos paneles de cristal que se utilizan para dar forma al techo del Model 3 no son un cristal simple, sino que se trata de cristales preimpregnados con una capa que repele los rayos ultravioleta para dejar pasar la luz del sol pero evitar que el interior del coche se caliente, algo importante para los coches eléctricos en los que la climatización del interior en climas cálidos reduce considerablemente su autonomía.

Al mismo tiempo, este tipo de filtro UV evita que el sol acabe quemando la piel de los ocupantes del vehículo, especialmente cuando incide directamente sobre zonas tan sensibles como la cabeza de los que viajan abordo.

Este tratamiento es el culpable de que los techos se vean naranjas, y también del agua. ¿Pero cómo es posible que se vea naranja si el techo es negro? Ahora que el frío empieza a aparecer en el hemisferio norte la humedad se deposita en los coches por la noche, creando pequeñas gotas de agua.

Al atravesar estas gotas de agua los rayos sufren el efecto conocido como refracción y lo que percibimos a los ojos como de color naranja es el viaje de ida y vuelta (bajan desde el Sol y rebotan contra el filtro de los Tesla) de los rayos ultravioleta encerrado en las minúsculas gotas de condensación.

¿Y por qué no se había percibido antes si el Tesla Model X utiliza el mismo tipo de techo solar panorámico? Pues la respuesta sigue siendo igual de sencilla. En el caso del Model X, al tratarse de un SUV con una altura considerable (casi 1,70 metros) este anaranjamiento postizo del techo no se había hecho notar en la misma medida.

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